martes, 9 de enero de 2018

¡Empecemos el año!

Lo cierto es que han pasado ya unos días desde que empezó el nuevo año, pero no ha sido hasta ahora que puedo hablar con certeza de mi futuro inmediato.

Trabajo
Ayer me reuní con mi jefa del centro de estudios para el que trabajo esporádicamente y en enero empezaré dos cursos: uno por las mañanas y otro por las tardes (más bien tirando para noches). El horario de la mañana muy bien, pero el de la tarde es bastante incompatible con la vida familiar. En fin, no hay nada más de momento, así que a acogerse a lo que se pueda... La duración de estos cursos es distinta: el de la mañana se alarga hasta principios de julio mientras que el de la tarde supongo que será hasta semana santa, más o menos (todavía no tengo el calendario definitivo).

De momento no tengo ninguna oferta más. La fábrica para la que trabajé no me ha dicho nada, aunque es bastante pronto para tirar la toalla porque me dijo que esperaban hacer cambios a principios de año y que posiblemente me llamaran, pero es que todavía estamos muy a principios de año... La gestoría en la que hice las prácticas de administrativo no me va a llamar para trabajar mientras que esté haciendo los cursillos de inglés porque mi jefa está emparentada con el gestor y él no querrá dejarla sin profesora de inglés a medio curso, así que dudo que me ofrezcan algo. Eso sí, cuando acabe el máster tengo pensado proponerles abrir un departamento de comunicación, que me sorprende que una gestoría de su calibre no cuente con profesionales en esta ámbito. Hasta me he preparado una presentación de Power Point para venderles mi personal branding. No pierdo nada por intentarlo...

Estudios
Lo principal es el máster. Lo cierto es que las asignaturas optativas (las que estoy haciendo ahora) son bastante cañeras, en el sentido de que no me puedo dormir en los laureles con la cantidad de actividades que mandan, pero no se hace pesado, al contrario; trabajar con cierto ritmo lo convierte en algo dinámico, con un ritmo de trabajo bastante soportable. 

Por otro lado, estoy ultimando detalles para hacer las prácticas. Me he estado moviendo para encontrar una empresa por la zona en la que pueda hacerlas presencialmente porque sino me hubiese visto obligada a trasladarme muchos kilómetros cada día o bien a hacerlas telemáticamente, cosa que no me atrae nada porque me da la sensación de que aprenderé mucho menos (he de reconocer que aprender a distancia no ha sido una experiencia que me agrade demasiado y, aunque admito que he aprendido cosas, no me parece que aproveche tanto los estudios como cuando tengo que asistir a clase). El periodo de prácticas es desde abril hasta finales de junio. Me coincide con los cursos de inglés, pero hablando claro con unos y con otros me lo he podido combinar. Aún queda mucho para empezar (casi cuatro meses), pero parece ser que la universidad necesita atarlo todo con bastante antelación.

He dejado un poco de lado el japonés. Papá Noel me trajo unas láminas de vocabulario básico y no fue hasta ayer que las abrí para echarles una ojeada. Con el ritmo que me marcan las actividades de la UOC no tengo demasiado tiempo para estudiar, así que lo he aparcado. Espero poder retomarlo en febrero. En principio la última actividad la tengo que entregar el 2 de febrero y después tendré un descanso hasta que empiece el segundo semestre. A ver si para entonces puedo retomarlo. 

También está el tema del Noken 5, el examen que hice a principio de diciembre. No es que tenga esperanzas de aprobarlo, pero tengo curiosidad por ver la calificación porque no me fue tan mal como esperaba, pero ya digo que de aprobarlo nanai. Para ello tendré que esperarme hasta marzo. No entiendo cómo tardan tanto en corregir unos exámenes que se corrigen mediante una máquina... Con los de Cambridge pasa lo mismo...

Novela
Abandonada totalmente, lo sé. Tengo el archivo guardado, pero no tengo momentos para sentarme y escribir. Lo siento por las personas que de alguna manera han ido siguiendo la historia, pero creo que, al igual que los estudios de japonés, no será hasta que termine este semestre que tenga más tiempo para dedicárselo a otras cosas como, por ejemplo, retomar la historia donde la dejé. Espero poder hacerlo porque de verdad que escribir es una cosa que me gusta mucho, lo malo es que al no tener feedback no tengo ni idea de lo que piensan los lectores ni de si mi manera de redactar resulta atractiva o es, simplemente, un tostón.

Conclusión
En fin, que parece que mi futuro inmediato (al menos hasta julio) está bastante atado. No me preocupo en buscar trabajo en las redes sociales o en portales de empleo por lo mismo. Ahora a ver cómo se tercian los acontecimientos y a esperar a que todo vaya bien.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Un año especial y seguimos viento en popa

Estos últimos doce meses han sido tan duros como positivos. Sí, estamos llegando al final del año y me ha dado por hacer un poco de balance...

En diciembre del año pasado recuerdo que tenía muy buenas vibraciones, que tenía un pálpito, una corazonada de que todo iría bien, de que mi vida iba a dar un giro importante, de que algo muy bueno me iba a pasar; y lo cierto es que no he estado tan desencaminada... A pesar de todas las dificultades que se me han ido presentando he podido cerrar todos los proyectos de estudio que acababan este año (no hace mucho que terminé lo del cursillo de administrativo, también pude terminar francés, aunque no he continuado, y el máster sigue adelante según lo previsto), he trabajado en una empresa en la que me he sentido muy acogida, valorada y productiva, también he podido hacer las prácticas del cursillo de administrativo en un centro gestor muy importante de la zona y en el que he dejado una huella muy positiva (que aunque a priori no parezca nada relevante lo cierto es que sí que lo es, que se trata de gente muy influyente) y además me he reencontrado con mi amigo "casi japonés" y he conocido a su mujer (un encanto, de verdad). Lo malo es que fue aquí y no allí, que sería otro sueño cumplido. Sin embargo, lo cierto es que ha sido un año muy especial, duro, pero genial en líneas generales.

En menos de lo que canta un gallo estrenaremos el 2018 y sigo teniendo esta sensación positiva: algo bueno me va a pasar pronto. Tal vez sea porque poco a poco voy cumpliendo mis objetivos y realmente creo que la vida me compensará por tanto esfuerzo, tal vez sea porque me voy dando cuenta de hacia dónde quiero reconducir mi vida profesional, tal vez sea porque estoy conociendo las personas adecuadas para hacerlo, tal vez sea porque voy cerrando temas que tenía abiertos, tal vez sea porque viva engañada; pero lo cierto es que sigo pensando que pronto encontraré lo que estoy buscando para asentarme profesionalmente.

Como siempre digo, el tiempo pasa sin mirar atrás y en nada podré valorar cómo fue este año que no tardaremos en empezar.

sábado, 28 de octubre de 2017

"Vacaciones"

Y el título de hoy está entre comillas porque realmente no es así. A partir de hoy no tendré que ir a trabajar 8, 9 o 12 horas diarias entre una cosa y otra, sin embargo, tampoco me voy a tumbar en el sofá y a esperar a que aquí me las den todas. Si sigues mi blog sabrás que estoy estudiando para el master, que ya ha empezado, y además me he embarcado con otro idioma totalmente nuevo y foráneo: el japonés. Pero es que además, estoy haciendo algunos cursos online de pocas horas pero muy productivos para reforzar esta nueva faceta comunicativa que estoy desarrollando con la UOC. En resumidas cuentas, he dejado de trabajar (aunque no del todo) y ahora tengo más tiempo para poder estudiar. Sigo teniendo otro tipo de faena, de esa que no se acaba nunca, pero evidentemente esa siempre ha estado ahí.

¿Estoy buscando faena? Pues la verdad es que no, pero sí. No estoy buscando activamente porque me quiero centrar en lo que tengo ahora mismo entre manos, pero si encuentro una oferta interesante ni lo dudo; mando mi currículum y a esperar, porque enviarlo tampoco es garantía de que me llamen... Así que, con unas "vacaciones indefinidas" por delante, me siento muy ilusionada y esperanzada de que pronto se produzca un giro y de que por fin encuentre mi lugar en este mundo, junto con mi familia.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Nuevas metas y mucho más animada y motivada

Lo cierto es que poco a poco volvemos a la rutina: vuelven los entrenamientos de baloncesto, empezamos a organizar los horarios extraescolares, las horas de sueño se van normalizando, ... y de esta manera la rutina pone orden en casa. 

Después de darle muchas vueltas para decidir qué voy a hacer este próximo curso el resultado es:

1.- Sigo con la UOC. A pesar del mal rollo que desprendía el otro día estoy totalmente convencida de que dejar una cosa a medias no es más que un error, por lo que continuaré con el máster y apechugaré con lo que venga. Este primer semestre estoy matriculada de las tres optativas que tengo que hacer. Para el segundo me quedarán sólo el TFM y las prácticas, que ya veremos cómo y dónde las hago...

2.- No voy a seguir con el francés. No, de momento. Este próximo curso me relajaré en este sentido. Si hago algo lo haré por mi cuenta, pero en principio lo quiero dejar apartado. Si me matriculo en la EOI tendré la obligación de ir todo el curso y no sé qué va a ser de mí en los próximos diez meses. Así que para evitar sorpresas lo pospongo un curso y ya veremos qué decido entonces.

3.- Apuesto por ser autodidacta. Puede que esta afirmación parezca un poco extraña de buenas a primeras, pero lo cierto es que con la UOC he descubierto la formación a distancia. Al principio piensas "¡vaya palo!" más que nada porque en tus ratos "libres" (y todos sabemos por qué esta palabra está entre comillas) prefieres relajarte y desde luego lo último que te apetece hacer es estudiar, sobretodo si haces un millón de cosas más durante el día. Sin embargo, si estás lo suficientemente motivado, cuando tienes esos momentos "libres" prefieres invertirlos en algo que te de alguna satisfacción. Ya no hablo de sacarle provecho, sino de disfrutar de lo que hagas. En mi caso, me he liado la manta a la cabeza y me he decidido a estudiar Japonés. Sí, a lo bruto, sin pan ni nada. He estado buscando información y lo cierto es que con paciencia se encuentran muchas cosas. Estoy tan motivada que he empezado a escribir otro blog dedicado exclusivamente a este tema, de esta manera, el resto de personas que estén interesadas en un método parecido al mío puedan sacar provecho de lo que voy haciendo. Con un poco de suerte podré conocer más gente interesada en el tema e incluso formar grupos de conversación e historias varias para practicar. Ya lo iremos viendo...

4.- Sigo con el fanfic. A día de hoy no he recibido feedback de ningún lector/a, pero veo que va entrando gente por lo que entiendo que alguien lo lee. En fin, tampoco es que me importe demasiado. El fanfic se seguirá publicando semanalmente (siempre que pueda) y allí estará para quién quiera leerlo ahora o en el futuro. Nunca se sabe...

Y esto es lo que hay hasta la fecha. Entre lo que una quiere hacer y lo que finalmente se hace no siempre tiene que haber un abismo, pero es cierto que planificar a largo plazo tiene sus riesgos, así que seguiremos informando.

¡Ánimo con la vuelta al cole!

viernes, 18 de agosto de 2017

¿Cuatro años de mi vida perdidos?

Lo admito: hoy me siento pesimista.

Los que seguís mi blog y lo leéis con asiduidad sabéis que me saqué la carrera con 33 años (empezando a los 29 y con las tres niñas en casa). Fue todo un reto, una afrenta personal que me costó mucho esfuerzo y muchos disgustos, pero finalmente lo conseguí y fue todo un orgullo personal. No hay palabras para describir la felicidad que me proporcionó acabar con esa etapa exitosamente. Sin embargo, desde 2014 que terminé han pasado ya tres años y muchas veces me he preguntado ¿si no quiero ser maestra para qué me sirve mi carrera?

Sí, pesimista total.

El verano pasado decidí reaccionar y me animé a estudiar un master que me alejara de la docencia porque, a pesar de que no quiero saber nada del tema, no he encontrado mucha cosa más. Ahora llevo un curso hecho de los dos en los que me lo he dividido, así que básicamente estoy en el ecuador. Aún así, no tengo la sensación de que las cosas vayan a cambiar cuando termine. También he estado estudiando un curso profesionalizador de administrativo (equivalente a un ciclo formativo de grado medio) y también he estudiado francés. No paro de formarme y cada vez me doy más cuenta de que no me lleva a ningún lado. De hecho, el otro día me hicieron una entrevista de trabajo y el entrevistador fue muy claro conmigo: "Veo que sabes un poquito de todo pero que no tienes ninguna especialidad" y así es. Parece que mi única especialidad es la docencia cuando en la universidad no hice prácticamente ninguna preparación pedagógica e intento evitar seguir en contacto con esta rama.

El colmo de hoy ha sido mirar ofertas de trabajo porque incluso en la administraciones públicas esta carrera sólo tiene cabida en la enseñanza. ¿Me equivoqué de carrera? Parece ser que sí, pero ya no hay vuelta atrás.

¿Acabaré encontrando mi lugar? Estoy muy frustrada...

viernes, 28 de julio de 2017

Evaluando mi primer curso de máster en la UOC

Ya cerradas las actas del segundo semestre estoy en situación de hacer una valoración de mi primer contacto con la enseñanza superior online.

La verdad es que el querer es poder y por eso la valoración en general es positiva. Sin embargo, estamos hablando de enseñanza universitaria y eso es sinónimo de un alto grado de exigencia. Por eso mismo puedo decir que es justamente en ese aspecto en el que he fallado más. Aún así, he sido capaz de sacarlo todo adelante, aunque debo admitir que ha sido especialmente duro.

El día tiene 24 horas y si le dedicamos más tiempo a una cosa es porque se lo restamos a otra. Mi tiempo de dedicación a la UOC se vio reducido a causa de la acumulación de tareas que he sufrido sobretodo durante este segundo semestre. Por eso mismo tuve que bajar el listón e incluso tuve miedo de no llegar a dar la talla. Pero aquí estamos. En estos momentos ya me he matriculado para el siguiente semestre, que empezará en octubre, y debo añadir que he aprendido la lección. Eso quiere decir que de cara al próximo curso voy a tomarme las cosas con más calma. Para empezar, esperaré a septiembre para decidir si continuo estudiando francés o si será mejor que me espere un año para ello. De esta manera, podré centrarme sólo en el máster si creyera que fuese necesario. En cuanto al trabajo, estaré trabajando por las mañanas en la fábrica hasta octubre y, en principio, eso será todo, aunque eso dependerá de si finalmente tengo que hacer las prácticas en empresa del curso de administrativo o no y también de si me surge algún otro trabajo. Teniendo en cuenta la situación económica de casa no me puedo permitir el lujo de quedarme parada porque sí.

Después de la autocrítica llega el momento de evaluar la plataforma. Estudiar en la UOC es duro. Para mí ha sido especialmente difícil el no ir a clase y el tener que espabilarme para adquirir los conocimientos necesarios para llevar a cabo las diferentes actividades. Eso ha sido lo que más he echado en falta, aunque supongo que básicamente se debe a que estoy acostumbrada a un tipo de enseñanza que dista bastante de esta. Por lo demás, bastante bien: la plataforma es intuitiva y sigue un patrón de colores totalmente personalizable que ayuda y mucho a clasificar las asignaturas, los apuntes, los dosieres, etc. Los profesores son muy atentos y responden a las dudas en cuestión de horas incluso en los fines de semana. La tutora, un encanto, que me ha respondido incluso preguntas que no eran de su ámbito. Otra cosa que me ha parecido que faltaba era la interacción directa. Con la cantidad de tecnología que tenemos al alcance de nuestras manos me ha parecido raro que no tuviéramos la oportunidad de interactuar mediante Skype, por ejemplo, para concertar horas de tutoría con los profesores colaboradores, con otros compañeros o incluso con la tutora del máster.

Sin embargo, y como he dicho al principio, la valoración general es positiva. De cara al semestre que viene tengo previsto hacer las tres asignaturas optativas dejándome para el siguiente el TFM (Trabajo de Final de Máster) y las prácticas en empresa. Esta última, me preocupa especialmente, pero ya pensaré más en ello un poquito más adelante...

domingo, 2 de julio de 2017

Ha sido duro..

He estado ausente. He abandonado literalmente las redes sociales y podría decir que incluso he eliminado mi vida social de mi horario personal. Un gran sacrificio, sin duda, pero todo tiene un motivo.

En septiembre empecé a estudiar a distancia el Máster de Comunicación corporativa, eventos y protocolo. Un gran reto teniendo en cuenta que no es exactamente mi campo, ya que yo provengo de filología y este máster se corresponde a la rama de comunicación. Sin embargo, si realmente quería desvincularme de la docencia tenía que hacer un giro radical y este fue el camino que elegí. También creí conveniente empezar a estudiar francés. Ya lo había hecho en el pasado, pero aún así quise empezar desde cero para refrescar conocimientos y también para ir más tranquila, por si esto de estudiar a distancia era demasiado duro para mí. Hasta aquí todo bien, todo compatible. 

En diciembre me informaron de que a principios de año empezaría un curso subvencionado de auxiliar administrativo que hacía tiempo que quería hacer, por lo que enseguida me informé y me apunté. En otras palabras, en enero ya estaba estudiando tres cosas a la vez.

En marzo me llamaron para hacer de profesora en unos cursillos que iban a durar tres meses. La verdad es que las condiciones de trabajo me eran muy favorables y la única pega era el horario, que me obligaba a llegar a casa cada día más tarde de las diez de la noche y muchos días ni veía a mis hijas. Sin embargo, seguía teniendo tiempo para todo lo que me había propuesto hacer: por las mañanas iba al curso, podía asistir a las clases de francés y el máster, como era a distancia, lo iba haciendo a ratos. Incluso así, podía plantearme aceptar el trabajo y conseguir un dinero extra que nos vendría muy bien.

Pero es que la cosa no se queda aquí, porque en abril (tal vez dos semanas después de aceptar el contrato de los cursos) me llamaron de una fabrica ubicada en la misma ciudad que vivo para trabajar en las oficinas. Me ofrecían hacer una substitución con grandes posibilidades de quedarme en plantilla. En la entrevista conecté enseguida con la jefa y a los pocos días empecé a trabajar. Aquí la cosa ya se complicaba porque al tener el día veinticuatro horas parecía que no me daba para todo... Por eso decidí "desaparecer" de las redes sociales e incluso abandonar el resto de actividades que llevaba a cabo (incluida mi aportación al AMPA de la escuela). Además, tuve que dejar el curso de administrativo para poder ir a trabajar a la fábrica. Mi gran suerte fue que como ya había superado el porcentaje de asistencia mínima, el hecho de que dejara de ir no fue un escollo insalvable. 

También me pasó algo parecido con francés. Fue un curso del que saqué mucho provecho. El profesor ya me dijo que no tendría que haber empezado en primero, pero me pareció lo más adecuado y no me arrepiento nada. Simplemente tuve que dejar de ir a las clases y aún así pude pasar a segundo con buena nota.

Total, que me encontré con los dos trabajos y el máster. Sí que eran muchas menos cosas que atender de las que tenía de buen principio, pero esto de estudiar a distancia se me hacía muy cuesta arriba y el máster era cada vez más complicado. Pero, por suerte o por desgracia, el tiempo siempre pasa sin compasión y a día de hoy ¡me siento una mujer libre! He acabado el primer curso del máster y aunque aún me queda otro ahora me siento más tranquila, como si empezara las vacaciones. Porque es que además ya he terminado de impartir clases en dos de los tres cursos para los que me habían contratado y eso implica también el tener más tiempo libre. 

Sin embargo, todavía tengo pendiente de hacer las prácticas del curso de administrativo y lo más seguro es que las haga en verano. Y llegados a este punto tal vez te preguntes por qué hago prácticas de administrativo si estoy trabajando en las oficinas de una fábrica y tal vez me las pueda convalidar. Pues haces bien en preguntártelo porque es cierto que podría hacerlo, pero no acabo de ver claro que me quede trabajando allí una vez finalice mi contrato y prefiero curarme en salud y abrirme una posible nueva puerta dándome a conocer en otra empresa.

¿Cuáles son mis planes de cara al próximo curso? Lo cierto es que tengo tantos condicionantes que no estoy segura de lo que pasará. No sé si me renovarán contrato, por lo que no sé cuál será mi autonomía económica para entonces. No sé si la empresa en la que haga prácticas me ofrecerá trabajo al finalizarlas, por lo que no sé si me interesará más cambiar de empresa aunque me renueven. No sé si suspenderé alguna asignatura del máster, por lo que no estoy segura de si podré seguir el plan de estudio que me había planteado desde un principio. No sé cómo me quedará el horario una vez tenga claros el resto de condicionantes, por lo que no tengo ni idea de cómo debería matricularme de francés ya que desde julio me piden que elija la franja horaria que me gustaría. En definitiva, tengo tantas incógnitas que voy a ir pasito a pasito:

Si sigo la línea temporal, lo primero va a ser que me digan cuál es la empresa en la que haré las prácticas y hacerlas. El siguiente será saber si me renuevan el contrato en la fábrica y ahí posiblemente llegue el momento de decidir porque, si la empresa de prácticas me hubiese hecho alguna oferta, a esas alturas ya lo sabría. Después llegaría el momento de pensar en los estudios; una vez claro el plano laboral será más fácil decidir cuál será el académico y en este sentido tendré que decidir sobre qué hacer con el máster y francés. Así que dicho esto, no creo que pueda mover ficha en cuanto a los estudios hasta por lo menos septiembre.

Y hasta aquí la historia y justificación de mi desaparición virtual. Ha sido duro. He pasado muchísimos nervios. He estado muchas noches sin dormir lo que debería. Mi mente se ha visto colapsada en más ocasiones de las que me hubiese gustado. He dejado de banda a mi familia para priorizar mis obligaciones y por fin puedo decir que todo esto va quedando atrás. O por lo menos, esos instantes de tanta tensión sí. Sin embargo, y a diferencia de otros veranos, éste va a ser bastante movidito... porque es que tampoco me puedo olvidar de mi fanfic. Tal y como prometí en su momento, julio ya ha llegado y con él toca publicar capítulos nuevos. Espero que mi proyecto consiga sus objetivos: lectores y crítica constructiva.