viernes, 19 de julio de 2013

Demasiadas cosas para tan poco tiempo... parece que no aprendo

Me parece que de nuevo el verano se me va a hacer corto. Como ya adelanté en otra entrada tengo muchos proyectos en mente, pero me falta tiempo. Quería enseñarle a mi hija mecanografía, darle clases particulares de inglés a mi marido, empezar a escribir algunas cosas que tengo en mente, empezar el trabajo de final de grado, estudiarme lo de las prácticas en empresa con más ahínco, etc. Alguien me dijo que las vacaciones también son para descansar. ¡Cuánta razón! De todas maneras, parece ser que esa posibilidad estaba ya medio descartada porque si priorizaba lo otro tenía que prescindir del descanso. Sin embargo, hasta ahora he intentado descansar el cuerpo y la mente. La verdad es que cuando acaba el curso siempre me siento exhausta a muchos niveles y realmente necesito ese paréntesis.

Ciertamente he empezado el trabajo de final de grado y he empezado con la parte más dura que es la bibliografía. También es el primer paso para todos, no es que yo sea más chula que nadie y empiece la casa por el tejado... He empezado a leer y cuando tenga más información empezaré a clasificarla y organizarla. El tema es hacer un estado de la cuestión. La pena es que de todos mis proyectos iniciales para el verano este es el único que he empezado, los demás están por hacer. Eladio parecía muy motivado cuando me pidió que le enseñara inglés, pero ahora que ya tengo los libros y que nos podemos poner manos a la obra parece que se está echando atrás. Irene no está cumpliendo con la condición que le pedí para empezar con la mecanografía y yo voy anotando ideas que me vienen a la cabeza aunque no estoy escribiendo nada todavía.

La semana pasada estuve toda la semana trabajando en la guardería haciendo una substitución. Es posible que en agosto tenga que volver. Mi jefa insiste en que no me quiere perder y la verdad es que se lo agradezco mucho. En principio, en septiembre volveré a trabajar en mi horario habitual aunque no está confirmado aún porque depende de la cantidad de niños que haya y de la necesidad que tenga la empresa... Por otro lado, el tema de las prácticas se me está complicando más de lo que esperaba porque quiero conocer otros ámbitos de los que me ofrece la carrera, quiero mantener mi puesto de trabajo y también quiero encontrar la opción más cómoda para mí. Por eso debo estudiármelo con detenimiento. La decisión definitiva se tiene que hacer en octubre, aún tengo tiempo para pensármelo, pero prefiero hacerlo ahora que tengo la mente más "desocupada". Aún así, he empezado con toda la burocracia para incluir la empresa en la que trabajo en el listado de empresas asociadas a la universidad, que nunca se sabe...

La última hora de mi vida personal ha sido una gran decepción. Igual que en su día hablé aquí de personas que de buenas a primeras descubres, aquellas que eran grises, que se confundían con el entorno y que de pronto un día empezaron a brillar y a destacar de la multitud; también he de decir que a veces estas personas hacen lo mismo que las llamas de una vela, que brillan más intensamente justo antes de extinguirse. Las personas en la vida de cualquiera van y vienen. Las que se quedan, aunque sólo sea en el corazón, son las que realmente cuentan y por suerte o por desgracia suelen ser bastante pocas. La vida da muchas vueltas y no parará de sorprenderme, algunas veces gratamente y otras no tanto. Soy una ignorante que se deja embaucar creyendo en la gente y decepcionándose continuamente por culpa de falsas expectativas que sólo existen en mi cabeza. De todas maneras, el tiempo es un gran juez y tarde o temprano pone a cada cual donde le corresponde. También he aprendido a mirar adelante. El rencor solo pudre el alma y ese no va a ser mi caso. Yo no creo en Dios, creo en las personas, por lo que considero que debo predicar con el ejemplo y seguir caminando adelante con paso firme. Este es el camino que he elegido en el cual muchas veces me paro a observar las rosas, sin tocarlas, admirando su belleza e ignorando las espinas.

lunes, 1 de julio de 2013

Se acabó lo que se daba... al menos, de momento

A estas alturas la universidad, el curso escolar, ha terminado aunque para algunos no sea así para mí sí lo es. Ha sido un curso muy entretenido y, por suerte, no tan duro como el anterior en el que acabé perforándome una oreja en casa para descargar adrenalina. Sin embargo, hoy no está siendo un gran día para mí, aunque siempre podría ser peor. Me he quedado sin trabajo. Se ha terminado, al menos, de momento porque no hay niños suficientes en la guardería como para necesitar a una persona de refuerzo, que era lo que venía haciendo estos últimos meses. Estoy desanimada, sí, pero la universidad vuelve a ser de nuevo mi vía de escape.

El curso que viene, en principio, será el último. Cursaré cuarto de carrera y con ello tendré que hacer las prácticas en empresa y el trabajo de fin de grado. La idea era hacer las prácticas en la empresa en la que trabajo ahora (o trabajaba hasta ahora), pero no lo tengo aún demasiado claro... En cuanto al trabajo de fin de grado debo decir que estoy muy contenta porque me han asignado la primera opción de las que presenté: "La influencia de los EEUU sobre Japón después de la 2GM". A primera vista no parece demasiado vinculado a mi carrera y mi especialización pero estoy pensando en ponerle un título que no deje lugar a dudas, tal como: "Un ejemplo extremo de la americanización del mundo: Japón después de la 2GM". Me gustaría centrarme básicamente en el contraste de culturas y como conviven y también en la influencia de la lengua inglesa sobre la japonesa.

Visto que ahora tendré más tiempo libre, aprovecharé para leer bibliografía e intentar sacar información. Tengo que intentar ver el lado positivo de las cosas. Estoy triste hoy, pero supongo que sólo necesito dormir un poco, planificarme el verano otra vez y de alguna manera digerirlo.

domingo, 5 de mayo de 2013

Recapitulación

A pesar de que este curso no está siendo tan horrible de llevar a cabo como el anterior, la verdad es que tampoco está siendo fácil. Pocas tonterías, que sin darme cuenta ya estoy terminando tercero y esto parece que hace cuesta abajo: voy cogiendo velocidad y me da miedo no saber frenar antes de darme el trompazo. La verdad es que está siendo bastante llevadero porque trabajo a diario con los diferentes trabajos, presentaciones orales, tareas grupales, etc. y los exámenes no tienen una carga demasiado importante en la nota final. Las asignaturas son más específicas, tengo (por fin) la opción de escoger optativas y, por lo tanto, centrarme más en lo que me gusta,... La verdad es que lo estoy disfrutando más, pero a causa del trabajo continuado no tengo respiro que valga. En otras palabras, estoy más atareada pero voy más tranquila. Además, soy de las pocas personas afortunadas a las que el Estado les ha concedido una beca para estudiar. Imagino que con las condiciones económicas que reunimos como familia y sumándole mi rendimiento académico, deben de considerarme apta para seguir pagándome la carrera. ¡Espero que el año que viene sigan así!

En el plano familiar las cosas también han cambiado un poco porque esperamos otro miembro más en la familia. No, no estoy embarazada, todo el mundo tranquilo; mi cuñada espera un niño para julio. ¡Estoy súper ilusionada! ¡Estoy deseando que le pongan nombre para ponerme a bordar algún babero! Nosotros seguimos con nuestras rutinas, tirando adelante con todo. Por cierto, que yo ahora trabajo más. Sí, sí... Mi jefa necesitaba a alguien para hacer de refuerzo por las tardes y pensó que tal vez me podría ampliar el contrato. ¡Tal como está el patio, era como si me hubiera tocado la lotería! Así que desde primeros de año que trabajo oficialmente en la guardería. ¡Me encanta! Las compañeras son todas jóvenes, me llevo genial con todas, los niños me han acogido muy bien, la jefa me tiene un afecto especial (además me lo han dicho las demás trabajadoras), me divierto trabajando,... No puedo pedir más. No cobro mucho, pero menos cobraba antes. Mi jefa me hace un favor a mi y yo a ella. Teniendo en cuenta que mi marido últimamente trabaja por amor al arte, este dinerillo es más que bienvenido.

El año que viene no sé cómo irán las cosas. No sé si me ofrecerán más horas de trabajo. Sé que tiene un proyecto entre manos muy importante en cuanto a una ampliación de la escuela, pero necesita financiación y no está el horno para bollos. Esto tiene pinta de que o bien consigue tirar adelante con el proyecto en cuestión o bien se ve obligada a cerrar. Espero que le salga bien, porque la verdad es que es una idea genial y muy pionera. De momento, me reservo el derecho de revelar más detalles... Por otro lado, tendré pendientes de hacer las prácticas en empresa de la universidad y me estoy debatiendo entre hacerlas allí o en otro sitio. Creo que no hace falta decir que no se cobra por trabajar durante el periodo de prácticas, pero eso es lo de menos, ya estoy acostumbrada a eso; lo que me inquieta es decidirme entre continuar con lo que hago o intentar descubrir otras cosas, como por ejemplo trabajar en una empresa de traducción. Aún tengo tiempo para pensarlo, pero tal vez empiezo a moverme por si lo quiero hacer en la guardería a ver si tienen que rellenar papeles o qué.

Me planteé este año universitario como el último sprint porque me cogí el máximo de créditos en la matrícula (como he ido haciendo hasta ahora). Lo hice así para no perder el ritmo que he ido llevando hasta ahora. Por eso mismo el próximo curso haré menos asignaturas y podré ir más desahogada: le podré dedicar más tiempo al trabajo de fin de grado e iré más suelta en el segundo semestre, cuando tenga que hacer las prácticas. Espero no suspender ninguna y que todo vaya según lo previsto, sino no me tocará otra más que apechugar con lo que venga. Realmente, solo padezco por una asignatura de las que tengo: Inglés Académico. Los profesores la llaman la asignatura filtro, así que ya te puedes imaginar cuál es su principal función. Eso sí, si la apruebas te certifican en el expediente académico que tienes un nivel C1 en inglés, por eso se curan en salud. De momento, en la evaluación de control estoy aprobada y eso me da seguridad.

Sé que he tenido el blog muy abandonado, pero de verdad que he estado MUY atareada. Y lo sigo estando, pero he visto que tengo 3 seguidores y me he emocionado un poco... Espero poder ir escribiendo con más regularidad. Tengo muchas cosas que contar, muchos proyectos de futuro y muchas ganas de hacer cosas. ¡Tiempo!

martes, 11 de septiembre de 2012

La ilusión de un nuevo curso

Para muchos volver a la rutina representa una cuesta arriba dura de sortear. De nuevo, los más pequeños nos dan una lección. La ilusión con la que afrontan la vuelta al cole es impresionante y además contagiosa. La rutina diaria viene a ser más o menos la misma, pero los nervios y la energía que generan se palpa en el ambiente. He de confesar que me he impregnado del ambiente y que me altera pensar en el momento en que inicie el nuevo curso escolar.

Éste va a ser bastante duro para mí: dos asignaturas más (una por semestre), un trabajo de maestra de inglés como extraescolar que aun tiene los detalles pendientes de confirmar, pero que en principio ya lo tengo (no quiero afirmarlo porque todavía no tengo nada firmado y con esta mujer el suspense está asegurado hasta el final) y también un trabajillo con una extraescolar en el colegio de mis hijas que es mío en la medida en que haya demanda y finalmente se lleve a cabo. De éste último sí que tengo los detalles: será una hora semanal y, en principio, se puede apuntar cualquier niño de primaria, así que el rango de edad es bastante amplio. Después de un sondeo inicial sabremos más sobre el perfil del alumno interesado en esta actividad y también si finalmente ésta tiene el éxito esperado par llevarla a cabo o no.

Con un poco de miedo, pero con ganas. Espero que mi vida personal no vuelva a interferir a tanto grado con mi vida académica. En otras palabras: espero que este año mi familia conserve la salud y no surjan problemas que me repercutan en el rendimiento académico. Por otro lado, empiezo una cruzada laboral, a baja escala, sí, pero que se añade a todo lo demás. ¡Deseadme suerte!

lunes, 27 de agosto de 2012

¿Perdiendo el tiempo?

Agosto va llegando a su fin. Las vacaciones de Eladio ya se han terminado (que este verano han sido más cortas que los anteriores ya que han sido solo dos semanas en lugar de las tres habituales). Los preparativos para la vuelta al cole se tienen que ir concretando y finiquitando ya porque, en mi caso, la semana que viene tengo que formalizar la matrícula. De hecho, la próxima semana la voy a tener un poco ajetreada entre llevar a mis padres al médico y llevar a cabo mis propios encargos... El caso es que me he propuesto planificarme cuidadosamente los dos próximos cursos aunque no estoy muy segura de si estoy perdiendo el tiempo o no.

El curso pasado dediqué varias horas a planificar tercero, pero fueron horas casi perdidas porque durante el verano han cambiado características de las asignaturas que me han hecho cambiar de opinión. Lo único que saqué a mi favor fue el hecho de familiarizarme con las asignaturas y los nuevos horarios. Ahora ha llegado el momento de tomarme esto en serio y confeccionarme un horario real porque la matrícula está a la vuelta de la esquina. El problema es que la segunda parte de la carrera es diferente porque ya no está tan pautada como la primera y puedo elegir asignaturas que se ofrecen también en cuarto. Por eso ahora estoy dedicando tanto tiempo a esto; dependiendo de las que coja en tercero cuarto variará. Además, tengo el factor añadido de que tengo una asignatura convalidada, la cual cosa me da ventaja y me permite ahorrármela en los próximos dos cursos. La idea es invertir esta ventaja en el último curso para ganar tiempo de cara al trabajo de fin de grado, así que  tengo que ir "a tope" de nuevo el próximo año.

Perderé el contacto con las otras carreras de lengua ya que todas las asignaturas son específicas del grado de inglés. Visto así parece que la cosa se tenga que poner interesante, pero a estas alturas ya conozco a bastantes profesores y me da mucha pereza repetir con según quién... Pero bueno, me veo condicionada en mis decisiones por los horarios, las coincidencias entre unas y otras y el número de créditos que tengo que hacer de cada tipo de asignatura (básica, obligatoria u optativa). 

De momento tengo un borrador hecho. Parece ser que tercero ya lo tengo bastante claro. En cuarto tengo mis dudas, pero teniendo en cuenta que es muy probable que el verano que viene vuelvan a cambiar características de las asignaturas, también es muy probable que yo vuelva a cambiar de opinión. Teniendo claro el número de créditos que tengo que hacer de cada tipo ya tengo mucho ganado. No sé si he estado perdiendo el tiempo con tanta planificación o no, el caso es que con inversiones inútiles de este estilo me siento más tranquila, como si no dejara las cosas para el último momento. He de confesar que me aterra el agobio que produce pensar que me coge el toro por falta de planificación... Tengo la sensación de que empiezo una nueva etapa y que es tan importante o más que la anterior. Creo que vale la pena dedicarle alguna tarde del verano.

jueves, 2 de agosto de 2012

Hacer balance

Decidir si ir o no a la universidad: una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar en mi vida hasta ahora. Llevo un tatuaje en la espalda que me recuerda perennemente los motivos por los que decidí este camino y me reubica cuando flaqueo.

Primer año de la carrera: muy duro, pero muy gratificante porque le puse toda la energía y conseguí adaptarme muy bien y conseguir unas notas fantásticas. El esfuerzo valió la pena y las recompensas llegan.

Segundo año: mucho más duro, si cabe. El nivel académico sube, es más exigente, y a eso se le suman las complicaciones que he tenido en casa. Aun así, valoro mucho la aportación personal y el hecho de descubrir personas que estuvieron ahí desde el primer día, pero que no las veía, no las distinguía de la multitud. Es algo muy grato.

Trabajo: contra todo pronóstico, y viendo el panorama laboral en España, he encontrado trabajo este verano y lo mejor de todo es que muy probablemente continuaré trabajando en septiembre sin entorpecer los estudios (horario reducido, adaptado al mío). No será exactamente lo mismo y tampoco lo que yo misma había vaticinado, pero menos da una piedra.

La vuelta al cole: tal vez sea pronto para hablar de esto, pero creo que, de hecho, nunca terminó porque ya llevo más de un mes preparándola. Soy previsora y es que además tengo que serlo por obligación: tengo que fraccionarme los gastos de cada mes para equilibrar el balance entre gastos e ingresos. En julio fueron los libros, en agosto ha sido el material escolar y en septiembre habrá que revisar la ropa y el uniforme. Todo eso incluye a las tres princesas y a la reina madre, o sea, una servidora.

El nuevo curso: para mis hijas va a representar un cambio significativo el afrontar el nuevo curso. Irene hará el salto de ciclo inicial a ciclo medio de primaria y Sara y Aroha, por su parte, pasarán a P5, que en la escuela a la que van implica separarse de los parvularios más pequeños, empezar a hacer deberes cada día, juntarse con los niñ@s más grandes y empezar a dejar de ser "pequeñas". Para mí también será un cambio importante porque en tercero (y pasando limpia, como es mi caso) tendré exclusivamente asignaturas específicas de mi carrera y además podré empezar a elegir asignaturas optativas. No es que me apasione la oferta que hay en nuestra facultad, pero supongo que algo en claro sacaré de todo esto... El reto se me presenta al combianar todo esto con el trabajo que seguramente tendré al empezar el curso. Para ayudarme mis padres han decidido reformar una habitación de su casa y transformarla en un cuarto de estudio. De esta manera podré encerrarme allí a estudiar con prácticamente las mismas facilidades que en la biblioteca, pero con la ventaja de que aquí no tendré horarios y tendré la tranquilidad de que mis hijas no estarán desatendidas. 

El que no arriesga no gana. Eso lo tengo clarísimo y desde que me independicé que apuesto fuerte. A veces me sale bien y a veces no. La cuestión es intentarlo. Arrepiéntete de lo que has hecho no de lo que no hiciste. Como dice el escudo de mi ciudad natal: Facta non verba. ¡Mira, ya tengo motivo para otro tatuaje! (... que es broma!! ^_^)

domingo, 1 de julio de 2012

¡Hola vacaciones! ¡Adiós vacaciones!

Los exámenes han terminado y lo he aprobado todo. Se dice pronto, pero la verdad es que este segundo semestre ha sido MUY duro. Estoy muy contenta. Las ansiadas vacaciones llegaron, pero sólo durante unos días porque he buscado y encontrado un trabajo en una guardería bilingüe. La historia es muy larga aunque se ha comprimido a lo largo de un mes, pero la resolución es que mañana empiezo.

La historia es que me decidí a llevar el currículum a aquella guardería de la que ya había hablado en alguna otra entrada. Pude hablar con la directora directamente y, por lo visto, le causé tan buena impresión que me quiso hacer la entrevista ipso-facto. Me aseguró que estaba la primera de la lista porque buscaba gente como yo, la lástima es que solo quisiera trabajar en verano... No me quise buscar otra cosa porque la verdad es que tenía una corazonada con esto, pero por H o por B la señora directora no me llamaba y me daba qué pensar (y no muy bien, por cierto...), así que otro día me pasé personalmente por allí. La mujer se puso muy contenta al verme. Me dijo que me llamaría a lo largo de la semana. El caso es que no lo había hecho aun porque parecía que no se apuntaban niños durante el verano, pero justamente aquella semana la gente empezó a aparecer por allí en masa. La mujer tenía miedo de no cubrir con unos mínimos y tener que tener cerrado durante los meses de verano o tener que echar mano del Plan B en caso de emergencia... Pero viendo que finalmente todo iría bajo lo previsto quería llamarme. Me dijo que no había entrevistado a nadie más, que le causé muy buena impresión desde el primer momento y que no le importaban mucho los añadidos que puse en el currículum (titulaciones y todo eso) porque a ella lo que realmente le importa es ver cómo reaccionan los niños conmigo y viceversa. Por lo tanto, me dijo que la semana después de los exámenes (la última de junio) fuese un ratito cada día para ver cómo trabajan y, en cierta manera, ponerme a prueba. Me dijo también que contara que casi que sí que me contrataría pero que quería ver qué tal me iba esa "semana de prueba" antes de decidirse definitivamente.


Contra todo pronóstico, durante la semana siguiente recibí una llamada de la directora de la guardería que me dejó bastante trastocada. Por lo visto la semana anterior tuvo dos bajas repentinas entre el personal docente: una se la esperaba (incluso podía asumirla) porque ya estaba enferma y veía venir que tendría que retirarse por un tiempo pero la otra le vino de la noche a la mañana. Se vio desesperada porque necesitaba a alguien con urgencia para estar pendiente de los más pequeñines de la guardería. Con los mayores haces de más y de menos, pero con los preescolares no y las caras nuevas los alteran, pero en este caso no quedaba alternativa. Una de las trabajadoras tenía una amiga que estaba haciendo una sustitución en una guardería y hacía poco que se le había acabado el contrato. La jefa le dijo que si en media hora podía estar allí que le dijera que viniera. Así que sin comerlo ni beberlo esta chica se quedó con la plaza que me ofrecía a mí en un principio. Si tan solo la otra hubiera cogido la baja al finalizar esa semana el lunes mismo yo le hubiera cogido el relevo, pero las cosas se sucedieron así. De todas maneras, la mujer no paraba de disculparse porque se sentía mal. De alguna manera creía que había traicionado mi confianza y además tenía miedo de haberse tirado a la piscina sin agua ya que realmente no conocía a esta chica y no tenía ni idea de cómo era. De hecho, me dijo que lo de la semana de prueba era un pretexto porque me iba a contratar igualmente ya que le causé muy buena impresión y que precisamente estaba buscando a gente como yo: que le transmita buenas vibraciones. Aun así ella seguía con la idea de contratarme, aunque ya no podía ofrecerme las ventajas que me propuso en un principio. Me contrataría como monitora de refuerzo y solo a media jornada (por la mañana). Claro, el sueldo tampoco sería el mismo, por supuesto. Incluso me dijo que quizás no me salía a cuenta porque me tengo que desplazar casi 30 kilómetros cada día y todo eso. Entonces le dije que yo estaba realmente interesada en trabajar allí, que no me había mirado nada más esperando a su respuesta. Así que, resumiendo, el trabajo de verano es mío aunque no cómo habíamos planeado en un principio. Quedaba pendiente hablar con su gestor para formalizar la situación de la chica nueva y proponerle mi próxima incorporación, de esta manera podríamos hablar con datos más concretos.


Por otro lado, viendo mi interés por trabajar allí, me ofreció otra cosa que me pareció genial, ya que me propuso otro tipo de trabajo a partir de septiembre. La cuestión era que cuando tuviera los horarios del año que viene nos sentáramos un día a hablar y así contrastarlos de manera que encontráramos algunas horas que nos fuesen bien a las dos. De esta manera iría unas horas a la semana para hacer alguna actividad muy concreta (como hace la profesora que tienen de música, pero en mi caso podría ser una actividad de plástica, por ejemplo), cobraría lo suficiente para cubrir los gastos de transporte y, aunque no me haré rica ni mucho menos, lo importante es que no perderé el contacto con la guardería durante el curso escolar. Con este método, el día que me quiera dedicar plenamente a trabajar ya estaré dentro.

Otra cosa que me dijo que me dejó un poco fuera de lugar fue una pequeña confesión: me dijo que a corto/medio plazo quería retirarse de las aulas. Resulta que el método de enseñanza que imparte su centro es pionero y está teniendo mucha aceptación tanto a nivel nacional como internacional (ya les han dado varios premios), así que quiere dejar un poco de lado las aulas y dedicarse más a congresos, conferencias y un libro que está escribiendo. Por eso ha tomado la determinación de adaptar el equipo docente del centro (academia de inglés y guardería) y conseguir que sea joven y consolidado para quedarse con la tranquilidad de que las cosas van a continuar funcionando igual de bien aunque ella no esté. Con este comentario me ha dado a entender que cuenta conmigo. Igual imagino demasiado y simplemente era un comentario más, pero tengo muy buenas sensaciones con todo esto y creo que el sentimiento es mutuo.

Aunque las cosas pintaban bien, a la hora de la verdad se complicaron porque el día que quedamos para hablar de los detalles no se presentó y me quedé esperando varios días su llamada. Malpensé. Me desanimé. Así que me armé de valor para presentarme de nuevo allí y pedir explicaciones. Necesitaba algo más que palabrería para creer que era verdad lo que me decía. "La semana de prueba" se había perdido, había quedado atrás y era una situación de incertidumbre que me hacía sentir insegura. Había una excusa sólida para sus desplantes (fuerzas mayores), pero la ansiada conversación finalmente tuvo lugar. Sí, las condiciones habían empeorado, todo se había dividido a la mitad o menos; incluso el trabajo de verano se vio reducido a sólo el mes de julio, ya que en agosto estará cerrado. Pero aún así lo he aceptado. Sí, lo he aceptado y empiezo mañana. A pesar de los desplantes quiero darle un voto de confianza. Aquel sitio me hace sentir bien y trabajando un mes allí lo podré tantear desde dentro. Ya no se trata sólo del dinero. Estar allí me ayudará a adquirir experiencia con los niños y también a ganar fluidez con el inglés y aprender más léxico. Tal vez me esté equivocando con todo esto, pero tengo una corazonada y espero no errar. En tal caso así es como se aprende en la vida: cayendo y volviendo a levantarse. La continuidad en septiembre dependerá de cómo vaya este mes...